Las aplicaciones de la termografía infrarroja para la edificación son numerosas y siempre de gran utilidad, motivo por el que se está popularizando cada vez más el uso de esta tecnología entre los profesionales de la construcción y rehabilitación de edificios.

Desde la localización de puentes térmicos y humedades, a la identificación de todo tipo de patologías (grietas, estructuras ocultas, etc). Una inspección termográfica a tiempo ahorra mucho tiempo y dinero.